Soberanías e hipotecas
Un vasto arco iris de incertidumbres parece fragilizar pilares de lo que en otro tiempo se llamaba la “soberanía nacional”.
Antes conocer la sentencia del juez Fernando Grande Marlaska, Le Figaro comentaba que “el congreso de Batasuna siembra la discordia”, poniendo al presidente Zapatero “en un dilema”. Zanjado el “dilema”, Le Monde fue el primer periódico francés en dar la noticia de la decisión de la Audiencia nacional, en su edición online (www.lemonde.fr., de pago). Y su descripción sumarial de la situación parece sugerir una agravación de tensiones, hipotecas e incertidumbres pendientes; ya que todas las declaraciones recogidas con minucia subrayan la agravación de los enfrentamientos, sin perspectivas de “paz”.
Intentando ir más lejos, Café Babel publica un amplio informe sobre nacionalismos y regionalismos europeos. El capítulo consagrado a Irlanda comienza con esta frase: “El Ira pudo firmar el alto el fuego. Pero no renunció al crimen”. Café Babel resume la posición del Ira pacificado con esta frase: “Sicilia, sin el sol”. A continuación, se publica un recuadro titulado: “Los “primos” vascos: el caso de ETA”.
En la escena internacional, las relaciones Zapatero – Bono – Chávez son fuente inagotable de controversia. El Universal venezolano publica un artículo con lenguaje muy “marcial” en el que se elogia con “virilidad” el “compromiso” del gobierno Zapatero con el gobierno Chávez, afirmando: “Chávez consolidó los vínculos con Irán: y la alianza Irán-Venezuela pudiera eliminar del mercado, en caso de agresión, 7 millones de barriles de crudo por día”.
Bravata de la especie más cruda, quizá poco realista, pero bien reveladora de una realidad diplomática que no sé si contribuye a dar credibilidad al gobierno español, en Oriente Medio, por donde viaja Moratinos, según cuenta el Daily Star libanés, cuando Haaretz destaca el nuevo compromiso europeo a cubrir los millonarios déficits palestinos, que el Wall Street Journal (www.wsj.com, online de pago) evalúa en 1.000 millones de dólares, que los países árabes remolonean a pagar.
En otro marco, Morocco Times, anuncia desde Rabat - Barcelona la creación de “una zona industrial catalana – marroquí”, fundamento de unas “relaciones privilegiadas” entre Cataluña y Marruecos.
Pesimistas históricos y hedonistas podrán consolarse leyendo L’Express, que presenta con respeto y simpatía “Madrid Fusión”, una nueva cumbre gastronómica mundial. Siempre nos quedarán los huevos fritos.